jueves, 20 de abril de 2017

I (José Ramón Ripoll)

De todo ese rumor que configura
la playa, el firmamento, el mar, su orilla,
sólo un guijarro entre las manos
asevera quién soy
más allá de los dedos que lo tocan
y acarician su mineral sustancia.
En la fusión imperceptible
de mi huella en la piedra
se escribe cuanto he deseado
y no ha podido ser.
Devuelvo el tiempo al agua
y continúo escuchando su sonido.
Lo demás es paisaje y una deuda
que me ha ocultado la mirada.

"Piedra rota" (2013)

jueves, 13 de abril de 2017

No todas las preguntas...(José María Muñoz Quirós)

No todas las preguntas son lo mismo:
unas veces el duro enigma brota
como un agua sin fondo. A veces mana
como el silencio de una tarde breve
que se escapa en las alas de una triste
cigüeña cuando vuela. Otras veces
es la sombra de un árbol en verano,
o la fuente que se alza en chorro abierto
hacia la inmensa brisa donde abraza
la soledad del viento. Son preguntas
como labios sedientos, como noches
heridas que ya nadie reconoce.
No todas las preguntas son preguntas.
A veces viene el agua y nos responde.

"El rostro de la niebla" (2009)

jueves, 6 de abril de 2017

"Delirio del incrédulo" (María Zambrano)

   Bajo la flor, la rama;
sobre la flor, la estrella;
bajo la estrella, el viento.
¿Y más allá?
Más allá, ¿no recuerdas? , sólo la nada.
La nada, óyelo bien, mi alma:
duérmete, aduérmete en la nada.
[Si pudiera, pero hundirme... ]
   Ceniza de aquel fuego, oquedad,
agua espesa y amarga:
el llanto hecho sudor;
la sangre que, en su huida, se lleva la palabra.
Y la carga vacía de un corazón sin marcha.
¿De verdad es que no hay nada? Hay la nada.
Y que no lo recuerdes. [Era tu gloria.]
   Más allá del recuerdo, en el olvido, escucha
en el soplo de tu aliento.
Mira en tu pupila misma dentro,
en ese fuego que te abrasa, luz y agua.
   Mas no puedo.
Ojos y oídos son ventanas.
Perdido entre mí mismo, no puedo buscar nada;
no llego hasta la nada.


"El agua ensimismada" (1999)

jueves, 30 de marzo de 2017

Variaciones Sobre Un Tema De Stevens (MIguel D´Ors)

No es el canto del mirlo: es el silencio
que nos deja, un silencio
que es algo diferente del silencio
porque en él suena aún el recuerdo del canto
del mirlo. Ni silencio
ni canto: lo que ocurre cuando el canto
ya ha acabado y aún no ha empezado el silencio.
Puedes llamarlo el alma.


"La imagen de su cara" (1994)

jueves, 23 de marzo de 2017

Ritual de violetas (Amalia Iglesias)

                            "Las violetas son las sonrisas de los muertos"
                                                                                                        J. P. Toulet
                 

Antes de que salga el sol
llegamos a la profundidad del bosque.
Es tanto el silencio que da miedo cortarlo,
olvidamos el cuerpo que nos une a sus pliegues.

La noche quiere regresar hacia su origen,
nos desvelamos como niños cansados de soñar.
No hace frío esta mañana en el corazón,
la penumbra nos mira de un modo diferente
pero también con la serenidad de la costumbre.

Ya hemos estado aquí,
en esta ceremonia solitaria y secreta,
la misma montaña piensa en los ausentes,
algunos pájaros susurran nuestros nombres.
Su color improvisa un jardín diminuto,
asombrosa intimidad de las cosas pequeñas.
El musgo que amortigua nuestros pasos
para que no despertemos a su duende.

Ya hemos estado aquí,
en la misma ofrenda inmóvil de la escarcha.
En un tiempo de cobijo sin retorno
la luz en duermevela desdibuja los ojos.
Es humilde el tesoro que enterramos,
apenas las semillas de un destino más grande,
violeta eternidad,
escribimos con flores un edén necesario.


 "La sed del río"  (2016)

miércoles, 15 de marzo de 2017

Poema de nadie (Pablo Guerrero)

                                      
                          “…Ese poema donde no ha puesto casa
                            la muerte, donde el tiempo hace suya
                            la paz de un lago quieto.”

                                     PG
Junto a la tarde de ceniza y plomo
donde los canes marcan territorios,
voy como hombre sin tierra,
porque dejo mis pasos en tierra compartida.

Probablemente el estallido en flor
de aquellas buganvillas de la tapia
graba en mi iris para siempre un instante,
un inconsciente signo misterioso.

Calle abajo, por algún laberinto
de casas encaladas,
no me perderé en la tarde
mientras el blanco huela a mares de agua dulce,
a encuentros sosegados.

Dejo mis huellas en las huellas de alguien
que no me conoció pero sé que me amó
y que me ha precedido
en la llanura quieta del tiempo inabarcable.

Cuando sepa leerlas
sabré que no está solo quien recorre un camino.

Que alguien vivió y dejó para que yo lo lea,
en el aire escrito este poema.

“Escrito en una piedra” (2007)

jueves, 9 de marzo de 2017

Y a las noches suceden... V Sencillez (José Hierro)

Y a las noches suceden
los días; y a las lluvias
los soles. Y no hay nada
que dure más que espuma
sobre arena, o relámpago
entre nubes, o música
en los aires, o luz
sobre las hojas húmedas.

Y todo pasa, y nada
que sea nuestro dura.
Todas las cosas llevan
dentro de sí su tumba.

Es preciso caer
malherido en la lucha.
Amar mucho. Sentir
mucho. Mirar la luna
ascender muchas noches
teniendo el alma a oscuras.

Qué palabras nos llenan
entonces de hermosura.
Qué vieja ciencia sabe
desvanecer las brumas.
Cuántos instantes muestran
su evidencia desnuda.
Cómo se encierran todas
las verdades en una.

Mirad: la primavera
ya vuelve. Ya se anuncia
en las yemas del álamo,
en las aguas profundas.
Cielos azules. Vidrios
transparentes. Verduras
inmensas. Lejanías
de playa y humo...

                                 
                                 Nunca
lo entendimos. Miramos
hoy la vida que apunta:
margaritas de oro,
campanillas de bruma.
Qué sabor nuevo tiene
todo, como si dudas
y espinas no existieran.
Como si la hermosura
vieja hallara en el alma
vieja su concha justa.

Se ve el ayer -tan lejos-
constelado de agudas
espinas, y se siente
como dolor de turbias
riadas que llevaron
nuestra mejor ternura.

Ahora vuelve a ser todo
sencillo y claro. Busca
su centro el alma y tiene
su centro en las menudas
evidencias. La mina
se encierra en la confusa
realidad que pisábamos
y que no vimos nunca.

Así es todo de nuevo
sencillo, se desnuda
maravillosamente
mostrando su hermosura.

Es hora de cantar,
mas la boca está muda
ganada por la mansa
sensación de ventura.

"Con las piedras, con el viento..." (1950)