jueves, 22 de junio de 2017

En el dorso del cielo (Ida Vitale)

No es casual 
lo que ocurre por azar: 
un fragmento de nada se protege 
del no ser, se entrecruza 
de signos, impulsos, 
sies y noes, atrasos y adelantos, 
trazos de geometría celeste, 
coordenadas veloces en el tiempo 
y algo ocurre. 
Lazos para nosotros pálidos, 
son obvios para lo que no vemos, 
y nosotros la ventana abierta 
desde donde la tela blanca vuela 
cubierta de diseños. 
Pero uno llama azar 
a su imaginación insuficiente. 

Trema, 2005

jueves, 15 de junio de 2017

Desde fuera (Alvaro valverde)

                         A César Simón, in memoriam

Vivir es deslizarse, repetiste,
captar nuestra existencia de soslayo
o verla desde lejos, en lo alto,
con la perplejidad del que contempla.
Los que te conocieron aseguran
que tu viviste así, que no hubo nada
ni nadie que pudiera desviarte
ni un ápice siquiera de ese trazo
que le diste por fin a tu camino.
Esa senda emboscada conducía
a una casa perdida entre los páramos.
Sobre aquel pedregal erosionado,
bajo la ardiente luz de los veranos,
una sombra precisa dibujaba
el estupor final de tu extravío.
En ese santuario estableciste
una visión del mundo peligrosa.
Rogabas a los dioses con frecuencia
que no nos castigaran con desgracias
(capaces en su ardor de destruirnos)
sin antes enseñarnos lo importante:
la frágil transparencia de la vida.

"Desde fuera" (2008)

jueves, 8 de junio de 2017

Toma en tus manos... (Antonio Praena)

Toma en tus manos
este jersey tejido en nudos de memoria.
Consérvalo, porque algún día
recordarás las manos desgastadas
que lo tejieron en las noches de tu infancia.
Y no podrás volver. Y tendrás frío
cuando descubras que vivir
a veces es llorar.
Abrígate con el amor que en el jersey está trenzado:
lo que nos quita el tiempo
ha sido el tiempo quien lo ha urdido
en formas misteriosas y sencillas
que hilvanan nuestras vidas a otras tramas.
Es imposible amar fuera del tiempo,
nada infinito hay que se alcance sin su hebra
aunque la hechura de su amor
nos muestre su belleza en sacrificio
sólo al perder a quien más hondo nos ha amado.
No pienses, como Eliot,
que sólo el tiempo vence al tiempo,
porque el tiempo es invencible.
Más bien realiza hazañas cotidianas:
piensa en mamá, aprende a tricotar
tus horas en ofrenda:
-punto de arroz,
ochos perdidos,
espigas que se cruzan
con las agujas de la vida…-
Ponte el jersey
y teje otro jersey para tus hijos

Poemas para mi hermana (2006)

jueves, 1 de junio de 2017

Petición (Verónica Volkow)

Dame la humildad del ala y de lo leve,
de lo que pasa suave
y suelta el ancla,
la despedida ingrávida,
y el abandono al vuelo,
la cicatriz que avanza
como ala en su desierto 
Dame la humildad del alma
sin cuerpo y ya sin cosas.
Ser la poesía y su luz,
tan sólo la poesía
y la región más de aire,
inaccesible al desastre.
Dame la luz sin límites
acechando adentro
y la noche que soy también y el barro,
con la estrella distante
que la sed no sacia.
Dame la humildad que suelte las cadenas,
la verdad que desnuda
el polvo, el hueso que me fraguan.
Sólo en lo que soy caigo,
me derrumbo.
Déjame andar sin equipaje,
leve,
abierta al horizonte.

Oro del Viento (2003)

jueves, 25 de mayo de 2017

Viaje al final de la noche (José Iniesta)

¿Qué importa, moradores, que al final
se diluya la noche sin nosotros,
con temor y temblor,
                               en luz amanecida?

Hay algo más enorme en el ahora
que la lenta expansión del universo:
un hombre meditando en una silla
el misterio de ser materia y tiempo
allí donde el amor
                              se extiende y canta.


"Las razones del viento" (2016)

jueves, 18 de mayo de 2017

La rosa (Claribel Alegría)

No quiero desprenderme
de mi tallo
uno a uno
se me caen los pétalos
pero siempre hay perfume
en los que viven
y yo los desafío
desafío al perfume
a escaparse
a saturar el aire
a columpiarse
a ungir mi cadáver
mientras caigo.

"Voces" (2014)

jueves, 11 de mayo de 2017

El remanso (Dulce María Loynaz)

Río cansado se acogió a la sombra
de los árboles dulces..., de los árboles
serenos que no tienen que correr...
Y allí se quedó en gracia de recodo.

Ya está el remanso. Mínimas raíces
lo fijan a la orilla de su alma:
Reflejando las luces y las sombras,
se duermen con un sueño sin distancias...

Es mediodía: Por el cielo azul
una paloma pasa...
El río está tan quieto
que el gavilán, oculto entre las ramas,
no sabe ya por un instante
donde tender el vuelo con la garra:
Si al fino pájaro del aire
o al pájaro, más fino aún, del agua...

Juegos de agua (1947)

jueves, 4 de mayo de 2017

Intervalo (Antonio Moreno)


No pretendo llegar a ningún sitio,
y sin embargo escribo cada noche.
Decir es dirigirse a algún lugar,
marchar a alguna parte, a un destino
al que uno se encamina con palabras
crecidas, luminosas como el cielo
de originaria y blanca luz nocturna.
Mi meta no es llegar, pues, sino ir
no sé adónde, cuando se extingue el día.
Tras cumplir con las cargas de esta fecha,
el saludo al colega y al vecino,
la lección repetida tantas veces,
y los papeles del estudio, las tres
comidas, el paseo de la tarde,
y los preparativos de mañana;
tras terminar con cuanto ocupa un día,
en resumidas cuentas, tomo asiento
en mí y retorno al aire de la noche.
Tomo asiento a la orilla de mí mismo,
junto a un papel que nunca escribiré:
desde hace muchos años, sólo escucho.
Cambié las oraciones por silencio.
Me sumo así al olvido que me aguarda,
el olvido futuro de mis cosas,
en donde no hay placer ni daño alguno.
Qué calma, en el vacío de la noche,
la vacía oquedad de la conciencia.
No pretende decir y sin embargo,
no sé por qué, tal vez porque ama, sale
irremediablemente afuera, sale
y quiere todas las palabras pródigas,
no sé, “aguacero”, “piel”, “rompiente”… Sí,
una fuerza propicia e incomprensible,
palabras con que dice, una y otra
vez, “cuánta vida, cuánta vida, cuánta”.

Polvareda (2003)

jueves, 27 de abril de 2017

Ecuador (Benjamín Prado)


Hace falta la noche para ver las estrellas.

Igual que ayer, hoy busco -lo dijo Juan Ramón-

una verdad aún sin realidad,
busco en la tinta verde de todo lo que escribo
un planeta sin nombre o una jungla perdida.

Y hace falta la noche.

Yo me siento en las sombras,
prendo un fósforo,
tallo mis esmeraldas,
construyo mis panales.
Todo es igual y todo es diferente.

La vida,
que fue un río,
es ahora un océano,
el pasado es la arena y el agua es el futuro.

Hace falta la noche.

Todo está en mí
lo mismo que un clavo en la madera:
cada paso en la nieve,
cada luz,
cada piel,
cada mañana.
Todo lo que ha ocurrido
por fuera es ya ceniza, pero dentro aún es fuego.

Hoy todo está tan claro.
Es hora de empezar
y yo busco las sombras.

Hace falta la noche para ver las estrellas.

 Iceberg, 2002

jueves, 20 de abril de 2017

I (José Ramón Ripoll)

De todo ese rumor que configura
la playa, el firmamento, el mar, su orilla,
sólo un guijarro entre las manos
asevera quién soy
más allá de los dedos que lo tocan
y acarician su mineral sustancia.
En la fusión imperceptible
de mi huella en la piedra
se escribe cuanto he deseado
y no ha podido ser.
Devuelvo el tiempo al agua
y continúo escuchando su sonido.
Lo demás es paisaje y una deuda
que me ha ocultado la mirada.

"Piedra rota" (2013)

jueves, 13 de abril de 2017

No todas las preguntas...(José María Muñoz Quirós)

No todas las preguntas son lo mismo:
unas veces el duro enigma brota
como un agua sin fondo. A veces mana
como el silencio de una tarde breve
que se escapa en las alas de una triste
cigüeña cuando vuela. Otras veces
es la sombra de un árbol en verano,
o la fuente que se alza en chorro abierto
hacia la inmensa brisa donde abraza
la soledad del viento. Son preguntas
como labios sedientos, como noches
heridas que ya nadie reconoce.
No todas las preguntas son preguntas.
A veces viene el agua y nos responde.

"El rostro de la niebla" (2009)

jueves, 6 de abril de 2017

"Delirio del incrédulo" (María Zambrano)

   Bajo la flor, la rama;
sobre la flor, la estrella;
bajo la estrella, el viento.
¿Y más allá?
Más allá, ¿no recuerdas? , sólo la nada.
La nada, óyelo bien, mi alma:
duérmete, aduérmete en la nada.
[Si pudiera, pero hundirme... ]
   Ceniza de aquel fuego, oquedad,
agua espesa y amarga:
el llanto hecho sudor;
la sangre que, en su huida, se lleva la palabra.
Y la carga vacía de un corazón sin marcha.
¿De verdad es que no hay nada? Hay la nada.
Y que no lo recuerdes. [Era tu gloria.]
   Más allá del recuerdo, en el olvido, escucha
en el soplo de tu aliento.
Mira en tu pupila misma dentro,
en ese fuego que te abrasa, luz y agua.
   Mas no puedo.
Ojos y oídos son ventanas.
Perdido entre mí mismo, no puedo buscar nada;
no llego hasta la nada.


"El agua ensimismada" (1999)

jueves, 30 de marzo de 2017

Variaciones Sobre Un Tema De Stevens (MIguel D´Ors)

No es el canto del mirlo: es el silencio
que nos deja, un silencio
que es algo diferente del silencio
porque en él suena aún el recuerdo del canto
del mirlo. Ni silencio
ni canto: lo que ocurre cuando el canto
ya ha acabado y aún no ha empezado el silencio.
Puedes llamarlo el alma.


"La imagen de su cara" (1994)

jueves, 23 de marzo de 2017

Ritual de violetas (Amalia Iglesias)

                            "Las violetas son las sonrisas de los muertos"
                                                                                                        J. P. Toulet
                 

Antes de que salga el sol
llegamos a la profundidad del bosque.
Es tanto el silencio que da miedo cortarlo,
olvidamos el cuerpo que nos une a sus pliegues.

La noche quiere regresar hacia su origen,
nos desvelamos como niños cansados de soñar.
No hace frío esta mañana en el corazón,
la penumbra nos mira de un modo diferente
pero también con la serenidad de la costumbre.

Ya hemos estado aquí,
en esta ceremonia solitaria y secreta,
la misma montaña piensa en los ausentes,
algunos pájaros susurran nuestros nombres.
Su color improvisa un jardín diminuto,
asombrosa intimidad de las cosas pequeñas.
El musgo que amortigua nuestros pasos
para que no despertemos a su duende.

Ya hemos estado aquí,
en la misma ofrenda inmóvil de la escarcha.
En un tiempo de cobijo sin retorno
la luz en duermevela desdibuja los ojos.
Es humilde el tesoro que enterramos,
apenas las semillas de un destino más grande,
violeta eternidad,
escribimos con flores un edén necesario.


 "La sed del río"  (2016)

miércoles, 15 de marzo de 2017

Poema de nadie (Pablo Guerrero)

                                      
                          “…Ese poema donde no ha puesto casa
                            la muerte, donde el tiempo hace suya
                            la paz de un lago quieto.”

                                     PG
Junto a la tarde de ceniza y plomo
donde los canes marcan territorios,
voy como hombre sin tierra,
porque dejo mis pasos en tierra compartida.

Probablemente el estallido en flor
de aquellas buganvillas de la tapia
graba en mi iris para siempre un instante,
un inconsciente signo misterioso.

Calle abajo, por algún laberinto
de casas encaladas,
no me perderé en la tarde
mientras el blanco huela a mares de agua dulce,
a encuentros sosegados.

Dejo mis huellas en las huellas de alguien
que no me conoció pero sé que me amó
y que me ha precedido
en la llanura quieta del tiempo inabarcable.

Cuando sepa leerlas
sabré que no está solo quien recorre un camino.

Que alguien vivió y dejó para que yo lo lea,
en el aire escrito este poema.

“Escrito en una piedra” (2007)

jueves, 9 de marzo de 2017

Y a las noches suceden... V Sencillez (José Hierro)

Y a las noches suceden
los días; y a las lluvias
los soles. Y no hay nada
que dure más que espuma
sobre arena, o relámpago
entre nubes, o música
en los aires, o luz
sobre las hojas húmedas.

Y todo pasa, y nada
que sea nuestro dura.
Todas las cosas llevan
dentro de sí su tumba.

Es preciso caer
malherido en la lucha.
Amar mucho. Sentir
mucho. Mirar la luna
ascender muchas noches
teniendo el alma a oscuras.

Qué palabras nos llenan
entonces de hermosura.
Qué vieja ciencia sabe
desvanecer las brumas.
Cuántos instantes muestran
su evidencia desnuda.
Cómo se encierran todas
las verdades en una.

Mirad: la primavera
ya vuelve. Ya se anuncia
en las yemas del álamo,
en las aguas profundas.
Cielos azules. Vidrios
transparentes. Verduras
inmensas. Lejanías
de playa y humo...

                                 
                                 Nunca
lo entendimos. Miramos
hoy la vida que apunta:
margaritas de oro,
campanillas de bruma.
Qué sabor nuevo tiene
todo, como si dudas
y espinas no existieran.
Como si la hermosura
vieja hallara en el alma
vieja su concha justa.

Se ve el ayer -tan lejos-
constelado de agudas
espinas, y se siente
como dolor de turbias
riadas que llevaron
nuestra mejor ternura.

Ahora vuelve a ser todo
sencillo y claro. Busca
su centro el alma y tiene
su centro en las menudas
evidencias. La mina
se encierra en la confusa
realidad que pisábamos
y que no vimos nunca.

Así es todo de nuevo
sencillo, se desnuda
maravillosamente
mostrando su hermosura.

Es hora de cantar,
mas la boca está muda
ganada por la mansa
sensación de ventura.

"Con las piedras, con el viento..." (1950)

jueves, 2 de marzo de 2017

Baila (Álvaro Hernando)


BAILA,
como si cada uno de tus pasos fuera
un poema que solo puede ser leído con los ojos cerrados. Contra el dolor baila. Contra la salvedad y la excepción baila. Contra el recuerdo abraza el presente en un baile lleno de tirabuzones y de sonrisas calladas que sólo quien ama comprende. Baila, ballonné pas sobre el abismo échappé sauté el corazón sin miedo, sin melodía. Baila, colgada ahí al otro lado de la música tu pasado imperfecto
***

Mantras para bailar (2013)

jueves, 23 de febrero de 2017

Gorrión (Andrés Trapiello)

Nadie puedo escribir con mejor letra
que el pájaro en la nieve esta mañana.
Yo me llamo gorrión y te lo digo
en trazos cuneiformes sin temor
a que lo lean otros. Sólo el sol,
y nada más que el sol, podrá borrarlo.

Un sueño en otro (2004)

jueves, 16 de febrero de 2017

Silencio I (Miguel Veyrat)

Ambigua
penetra siempre
tras la noche
la mañana

En el asalto
alumbra
la desmemoria

Extraviado
tomas la palabra


La voz de los poetas (2002)

jueves, 9 de febrero de 2017

Hace daño la tierra (Concha Zardoya)

   Hace daño la tierra aunque pises
sus desgastadas losas y la arcilla
que sirve al alfarero y se hace cántaro.
Y te duele su polvo porque ciega
o mancha la blancura,
la limpidez del agua.

   Mas caminas, caminas y te cansas...
Y sigues caminando,
sin recoger el fruto que esperabas.
Y rara vez sonríes a los árboles
que quieren darte sombra y te animan
a reposar un poco bajo ramas
tendidas para ti con generoso
frescor y compañía.

   Hace daño la tierra...
Infatigable cruzas sus desiertos:
tu corazón la ama aunque lacere
la planta de tus pies y aún caminas
bendiciéndola.

Senecta (1999)

jueves, 2 de febrero de 2017

Descenso a la mansedumbre (Antonio Colinas)

¡Cómo revela el mar la mansedumbre!
Aquí en la playa, donde están los límites
verdaderos del ser
-los de la tierra, el mar, el cielo-,
todo es infinito.
Mansa es el agua y mansas son las rocas,
y hasta la noche que desciende es mansa.

¿Qué nos queda, teniéndolo ya todo,
sino abatirnos y besar la luz,
o en ella deshacer nuestra palabra,
que debiera también
ser sólo mansa como el aire leve?
Nos cuesta demasiado a los humanos
ir fundiendo los labios y los ojos
en la luz de la tarde,
ir arrancando de raíz el mal.

Todo es manso en el mundo,
mas la vida en nosotros habrá de ser combate
hasta que la palabra recupere
fogosa mansedumbre.

A veces, con los ojos
húmedos de mirar tanta belleza,
el cerebro también se torna manso.
Entonces, todo es sacro en su unidad,
uno con todo es la palabra mansa.

Y si el cuerpo osara levantar
su vuelo más allá todavía,
si los labios callasen para ser
ocaso en el ocaso,
si oyésemos rendidos el silencio,
el mundo sería al fin hoguera de lo manso.

Libro de la mansedumbre (1997)

jueves, 26 de enero de 2017

Hoy quiero regresar...(Elsa López)

Hoy quiero regresar.
Tengo miedo al saber
que la higuera se va volviendo grana,
y al viejo nisperero le han crecido los gajos
hasta alcanzar la casa.

Hoy quiero regresar.
Cuando febrero se acerca, ya sin frío,
para recobrar aquel remolino de almendras
y tuneras.
Aquel olor salitre y miel de abeja
que se despeñaba, cuesta abajo,
por el camino de la ermita y los dragos.

Hoy quiero regresar
al muelle, las noraes, y la sirena de los barcos.
Regresar a ti,
al otro lado de los sueños,
por donde multiplicas
la ternura y los muertos.


"Inevitable océano" 1982

jueves, 19 de enero de 2017

Ahora (Angelina Gatell)

                                         A José Siles

Puede no traspasar la inmediatez
huidiza del adverbio
y en la primera sílaba quedarse
a medio ser, a media ausencia.
Decir ahora es acotar el tiempo,
subrayar el instante, resumirlo,
dejarlo sin recursos
pendiente de ese hilo que podría
romperse de un momento a otro.
Basta
una respiración para que ocurra.

La oscura voz del cisne (2015)

jueves, 12 de enero de 2017

Desde fuera (Francisca Aguirre)


¿Quién sería el extraño que quisiera 
conocer un paisaje como éste? 
Desde fuera, la isla es infinita:
una vida resultaría escasa

para cubrir su territorio. 
Desde fuera.

Pero Ítaca está dentro, o no se alcanza. 
¿Y quién querría descender al fondo
de un silencio más vasto que el océano? 

Silencio son sus habitantes,
silencio y ojos hacia el mar.

Desde fuera
las aguas son caminos

—desde la playa son sólo frontera—. 
¿Y quién sería el torpe navegante 
que entraría en un puerto sin faro?

Desde fuera, los dioses nos contemplan.

Desde aquí, no hay un pecho
capaz de cobijarlos:
los dioses son palabras; con el silencio, mueren.


¿Alguna vez la isla fue distinta?
Quién lo puede saber desde el aturdimiento. 

Sin palabras, sin dioses, Ítaca es sólo el mar. 

Ensayo general : (poesía completa, 1966-2000)

jueves, 5 de enero de 2017

1.Nostalgias del agua y el sueño. (Emilio Prados)

¿Quién sabe, si el agua es sueño
y si en el sueño, la flor
es tan sólo pensamiento?...

(Sobre el olivar el sol;
bajo el olivo mi cuerpo,
entre mi cuerpo y el sol
la interrogación del tiempo).

¿Quién sabe, si el sueño es flor
del agua del pensamiento?

"Jardín cerrado" (1960)